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LITERALIA

     
       
GONZALO BIZAMA

Presentamos en esta sección de ER al escritor Gonzalo Bizama,actualmente afincado en Rivas Vaciamadrid. Nacido en Concepción (Chile) en 1961, estudió en el “Lycée Charles de Gaulle” y en el Liceo Enrique Molina Garmendia para, posteriormente, ingresar en la Universidad Católica de Talcahuano, en donde se licenció en Educación Física.

En su haber literario, además de sus colaboraciones en revistas y prensa escrita, figura la novela histórica El último malón (Chile, Escaparate Ediciones, 2003: http://ediciones-escaparate.blogspot.com/) y el libro Los cuentos del antipoder (Barcelona, Ediciones Oblicuas, 2011), un conjunto de breves relatos ambientados en diversos momentos históricos. Su segunda novela, Las cartas mesiánicas, se encuentra en la actualidad en fase de escritura.

Recogemos a continuación una muestra de su literatura en este fragmento del relato titulado “Imperare”, perteneciente al libro Los cuentos del antipoder.

 

   
       
Los cuentos del antipoder        

 

Recuerdo de manera muy vaga las últimas acciones que emprendimos para retirarnos del espantoso bosque de Teutoburgo. Mas bien tomamos el camino que mejor nos mostró La Fortuna y con la ayuda de los Dioses Plutónicos pudimos salvar el último collado en dirección a nuestros reales al otro lado del Rhin.

       Ese día infausto, los cielos se mostraron extremadamente severos con nosotros y decretaron nuestro sacrificio.

       Bajo el indolente mando de Publio Quintilio Varo, habíamos cruzado el Weser con seis legiones, 20 000 hombres para ser exactos, hacia Germania, el país de los bárbaros queruscos. Los germanos son una Federación de distintos pueblos entre los que se encuentran los engañosos alamanos, los atroces suevos, los refinados anglos, los crueles vándalos, los astutos queruscos, los fríos sajones y muchos otros. Los germanos son menos valientes que los galos pero los superan en engaños, ardides y en el ejercicio estricto de la disciplina.

     

     
  Componen sus viandas principalmente con carnes de cerdo, vegetales agrios, quesos y leche, lo que les da gran energía y estatura. Se diferencian también de los galos porque no poseen Druidas que celebren su religión y sus Dioses Inmortales son aquellos que pueden ver, y sentir sus influencias, como son EL Sol, La Luna, El Rayo y muchos otros. No conocen mujer  sino hasta los veinte años, porque creen que se medra en estatura, fuerza y bríos, y es cosa que se puede ver porque juntos y desnudos se bañan hombres y mujeres en los ríos.

Tampoco les gusta introducir el vino, por decir que los afemina y les quita arrestos para el trabajo. Blasonan sus casas con águilas y falconetes, astas de ciervos, cabezas de jabalíes y toda clase de talismanes y amuletos y su mayor orgullo es fundar sus cortijos en medio de  territorios asolados cuyos limes no divisan, cosa que los galos nunca hacen porque protegen sus villas con un soto.

Los germanos actuaban bajo la orden de Arminio o Hermann, como le llaman ellos, un joven de la tribu de Queruscos que había servido como mercenario en nuestras legiones y siempre mostró afección hacia Roma. Sin embargo  entró en inteligencias con los suevos y los alamanos y tomó el partido de la rebelión (seditio parte). Ese día, habíamos penetrado en la profundidad del país de los queruscos, seguros iban los astados portando nuestras divisas que rezan  SPQR, consignando al Senado y el Pueblo de Roma. Fue entonces que se desató una tormenta de granizos que empantanó los carros y la vitualla sin haber alcanzado las caserías de los bárbaros. Varo se negó a instalar campamento, levantar torres y fortificar la Plaza, (movere castra) y ordenó reanudar la marcha en tan malas condiciones. Al llegar a la región de las ciénagas, enfilamos siempre al Norte, orillando el bosque de Teutoburgo entre el collado y el pantano.

 Una horda bárbara de queruscos, suevos y alamanos nos esperaban en la cima, vestidos con pellizas, zamarras y cascos alados, recibiéndonos con un griterío terrorífico que nos templó los nervios y nos erizó la piel, al tiempo que blandían sus destrales y hacían sonar las espadas contra sus escudos

 

   

JOSÉ MANUEL VERGARA DÍEZ

 Nací en 1962 en Madrid y vivo desde el año 1983 en Rivas Vaciamadrid, por loque ya me siento ripense hasta la médula y participo activamente en la vidacultural (como espectador) y deportiva del municipio (como jugador en elclub de béisbol CBS Rivas).  Trabajo como Asesor en el departamento deCalidad de una multinacional desde hace más de 25 años.

Me resulta difícil hacer un currículum personal sin recurrir al refrán de
"Aprendiz de todo, maestro de nada".

Totalmente autodidacta y de la mano de mi inquietud personal, he pasado de puntillas por multitud de disciplinas artísticas: pintura, música, fotografía... abordándolas siempre con más pasión que acierto.  En una de estas comencé a escribir un blog sobre un programa de aventuras que seguía con la misma pasión con la que hago todo.  El caso es que, acabado el programa, decidí terminar con el blog y, educado que es uno, me despedí de mis lectores.  ¡Cuál no sería mi sorpresa cuando multitud de ellos me pidieron que siguiera escribiendo!  No se me ocurrió otra cosa que empezar a contar una historia que acabó convirtiéndose en mi primera creación La ruta de la selva , una novela de aventuras basada en el programa "Pekín Express".

Viendo que aquello me gustó tanto escribirlo a mí como a mis lectores
leerlo, decidí repetir al año siguiente dando vida a Formerio se va deviaje, un peculiar personaje claramente influenciado por las novelashumorísticas de Eduardo Mendoza y que ha quedado finalista en los Premios Albert Langton de novela y ensayo 2012.  Aún no he conseguido pasar de la autoedición, pero, gracias a los libros electrónicos, he llegado a muchos más lectores de los que hubiera podido imaginar cuando empecé.  

 

 
 

   

Un fragmento de Formerio se va de viaje

 (http://www.amazon.es/Formerio-se-va-viaje-ebook/dp/B006ONJ0Y4):

"Disfruté inspirando profundamente el aire acondicionado del interior delcoche que, por primera vez desde que aterrizamos en India, olía bien.
Dudaba mucho que lo que estaba viendo por la ventanilla entrara en la mismacalificación olfativa.  Varanasi parecía abandonado por los dioses.  Lascalles embarradas innumerables baches llenos de agua sucia, cientos de
puestos ambulantes, decenas de vacas alimentándose de la basura que dejaban en el suelo los mismos puestos ambulantes o la que se amontonaba a las puertas de las casas, destartaladas todas ellas.  Resultaba difícil distinguir las aceras de la calzada. Las pancartas publicitarias escritas en indi, casi ocultaban el cielo colgadas de un lado a otro de las calles
anchas.  Una multitud variopinta de hombres, vestidos a juego con el color decrépito que inundaba todo, compartía con las vacas las aceras.  Y entre esa uniformidad marrón que parecía invadirlo todo, las mujeres, con sus impecables saris de brillantes colores y los santones con sus ropajes y sus adornos ceremoniales, daban la nota de color y de vida al bullicio de la ciudad.  Como decía Mark Twain “Benarés es más antigua que la Historia, más antigua que las tradiciones, más vieja incluso que las leyendas, y parece el doble de antigua que todas juntas”.

Muy lentamente nos abrimos paso por el barrio comercial de la ciudad hasta que conseguimos salir a una avenida más despejada, con lo que pudimos avanzar algo más rápido que los rickshaw, esa especie de antiguo motocarro o bicicarro que, a modo de taxi, constituye uno de los medios de vida más
importantes para los que han emigrado del campo a la ciudad.  Nos contó Om que se calcula que hay unos ocho millones de rickshaw en India y que se está intentando modernizarlos para reducir la tremenda contaminación que producen los que van con motor de gasolina."

   
       
       

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